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El Miedo. ¿Como reconocerlo y entenderlo?

Guzman Psychotherapy

"Tengo miedo a hablar en público, me da miedo relacionarme con personas nuevas, prefiero aplazar ese proyecto, soy muy tímido para esas cosas, me siento muy nervioso al hablar y me tiembla la voz”.

Son expresiones que regularmente se utilizan como manifestación del miedo y que producen limitación en el accionar de la persona. Paradójicamente, el miedo puede llegar a ser funcional y disfuncional.

El miedo es una de las emociones más primitivas que se instaura en el Ser Humano, pero de él se habla muy poco, “parece que da miedo hablar de él”. Por esto dedico este espacio para entenderlo y revisarlo desde un visto relacionado con el desarrollo de los individuos.

Existe el miedo funcional que se presenta frente a una situación de riesgo y ayuda a sobrevivir, este es el miedo real. Pero existe otro miedo que es el que limita, el que no es real, no está en el entorno, es aquel que impide amar, trabajar, producir, emprender cosas nuevas, es este miedo el que paraliza y no permite la expresión del Ser.

De este último miedo hablaremos en este artículo, es el miedo que genera disfuncionalidad en diferentes áreas de la vida del ser humano y que produce síntomas de aislamiento social, vergüenza, timidez, dificultades del lenguaje, descuido o abandono proyectos, pánico, fobias.

El miedo se va construyendo en la infancia junto al desarrollo de la emociones, donde empiezan a radicarse la culpa, vergüenza y temor a la pérdida del amor y la búsqueda del reconocimiento y aprobación de los padres, cuidadores, familiares y amigos. Regularmente las situaciones de maltrato, violencia intrafamiliar, abuso, enfermedades, muerte de algunos de los padres, dejan huellas y dolor, que en muchas ocasiones no son expresadas y se guardan como en baúl asegurado con una llave, el cual no se abre porque produce un miedo aterrador; miedo que tarde o temprano se manifiesta en la adolescencia y en la edad adulta a través de lo que llamamos síntomas, como nerviosismo, temblor, taquicardias, aislamiento.

Es en este momento cuando llegan palabras a la mente como “eres un incapaz, siempre te equivocas, eres el culpable de todo lo que pasa, nunca te he querido, entre otras expresiones”. ¿Te parecen conocidas? parece que en su momento no pudiste expresar cuan mal te sentiste y cuanto miedo sentiste, tal vez no era permitido sentir miedo porque era de “débiles” sentir dolor, miedo, tristeza o cualquier otra emoción que no fuera estar alegre.

Ese niño interior vuelve aparecer, pero en otro escenario en donde los personajes cambian de nombre, pero de alguna manera te recuerdan la misma película de la infancia, el recuerdo del miedo infantil, donde la mente y el cuerpo se interconectan y se producen sensaciones físicas que generan mucho malestar.

Cada persona desde su experiencia da un significado al miedo que lo hace funcional o disfuncional, es así como el pintor en sus cuadros representa lo que siente, y al momento de exhibirlo, las personas que lo observan empiezan a darle su propia interpretación.

Me detengo por ejemplo en la pintura “El Grito” del artista noruego Edvard Munch, en la que muchos individuos hicieron una interpretación de una figura que grita, otros la representaron como una persona en angustia y desesperación, mientras que otros artistas debatían entre sí la figura grita u oye, si es un hombre atormentado y así muchas ideas de una sola pintura; pero si nos vamos a lo que el autor de la obra quería transmitir era totalmente diferente, expresaba el miedo a relacionarse con otras personas sentimientos de melancolía, dificultad para vincularse afectivamente y tener empatía con los demás.

Es así como vemos claramente a través de la literatura, el arte, la política y la cultura las manifestaciones del miedo y el estado de ánimo que es único en cada persona, los cuales se construyen en la historia del desarrollo emocional.

En el Miedo disfuncional se experimentan una variedad de sentimientos que pueden ir desde un leve malestar, hasta un estado que paraliza, imposibilita, aliena, puede producir reacciones defensivas como la huida y evasión, buscar ser sometido por los otros, siendo incapaz de exponer su punto de vista frente a una norma o indicaciones del otro, creando una aparente ingenuidad que podría confundirse con bondad, que no es más que una forma de escape a lo que atemoriza, la persona podría depender de alguien en gran medida para la toma de decisiones, agresividad, ironía y consumo de drogas psicotrópicas; también serian una de las reacciones defensivas del miedo disfuncional. Este estado produce preocupación y la lucha por el control.

Regularmente ignoramos que las emociones forman parte de la vida, tanto así que la forma como actuamos y pensamos están determinados por el estado de ánimo, marcando los razonamientos y por ende la decisiones que se toman.

Muchos sucesos que ocurren en la historia de vida de una persona y la forma como se experimentan son las que van dándole forma a una dimensión acrecentada del miedo disfuncional, el cual podría ser utilizado para enriquecer el arte y la literatura como lo vemos en grandes artistas de diferentes épocas o por el contrario lo llevaría a la muerte del SER en su existencia y su producción creativa.